y nadie te quitará la libertad que vives!” R. Trossero.
Rodolfo Nagel… Para todos los pobladores… el CHACHO, el señor de la carcajada larga y sonora, el músico que ventilaba alegría, el amigo de picardías, el que siempre se las sabía a todas…Allá por 1.932, había nacido en Santo Domingo, un varoncito al que llamaron RODOLFO… Un niño, que por sus actitudes, desde temprana edad llevaba en su alma un don especial.
Un pequeño personaje que alegraba la vida de sus padres y hermanos mayores.Mientras toda su familia pasaba las horas del día realizando las tareas del campo, él aseguraba que sería un artista famoso y que no podía ayudarles porque tenía que practicar el oficio que lo llevaría a los escenarios: la música.
Él hacía música con instrumentos que creaba usando tarritos, palitos y cuanto elemento consideraba que podía servirle.
A los 8 años marchaba a la escuela a caballo y le contaba sus sueños a los compañeros de viaje.
Soñaba con ser famoso… recorrer el mundo con su música…
Ya tocaba la “verdulera”. Nadie le había enseñado. Su oído musical era perfecto.
Hacía sonar el instrumento e inmediatamente se encontraba rodeado de personas escuchándolo.
Su pasión y ese don natural que poseía facilitaron su paso a otros instrumentos como el acordeón a piano y el bandoneón.
Se había convertido ya en un joven y debía trabajar. Colaboraba con sus padres en las actividades rurales. Salía a sembrar y su silbido se escuchaba desde muy lejos. También llegó el amor a su vida. Comentan que le regalaba serenatas y compartía sus sueños con la “BETY”. Se casó con ella y nació su primer hijo.
Era tiempo de cambiar pañales, preparar mamaderas, tocar la música del ARRORROOOOO para su bebé…
Entre tanta felicidad, un llamado lo emocionó. Lo convocaban de la orquesta LOS ASES. Tenía 20 años, y jamás olvidaría aquel día.
En los ocho años siguientes formó parte del grupo más importante de la zona.Su familia siguió creciendo junto a su consagración como músico. Tuvo 3 hijos más, todos varones.
Luego fue convocado para formar parte de la orquesta LOS ASTROS DEL TANGO, conjunto con el que animó fiestas, bailes, durante más de 20 años.
Cuentan que siempre comentaba: “Siento la música con verdadera pasión y para mí no es una profesión, es una forma de vivir, una forma de soñar. Poder transmitir al público lo que siento a través de la música, es una de las cosas más maravillosas que me sucedieron en la vida”.
Cuando esta orquesta dejó de existir, sus hijos habían crecido y gozaban de las mismas aptitudes que su padre. Conformaron juntos un grupo musical al que la comunidad de Santo Domingo bautizó con el nombre de “EL CHACHO Y SUS CHACHITOS”Ya en ese tiempo, las costumbres y gustos musicales para la diversión en bailes habían cambiado, y el conocido tango pasó a ser reemplazado por pasodobles, cuarteto y cumbias.
Pero… con el paso del tiempo los hijos volaron, abrieron sus propios caminos… y el grupo se desarmó.El CHACHO salió en busca de amigos corajudos que quisieran acompañarlo en su aventura de continuar visitando los escenarios.
Y apareció un amigo, un vecino, y otro,… y conformaron el “CUARTETO ALEGRIA”.
Con esa luz, con ese espíritu alegre transitó su vida hasta los 75 años.En Santo Domingo todos lo recuerdan con una sonrisa, él inspiraba sonrisas y alegría.
Su actitud optimista prevaleció a pesar de muchos sinsabores, prevaleció y permaneció… Con sus 75 años continuaba regalando su música a quienes deseaban escucharlo y disfrutar.
“Hay muchas formas de llegar a una profesión, a un oficio, a marcar un camino en la vida. Elegir es el secreto, elegir con viento a favor o contra viento y marea, elegir y luchar por lo deseado”



























