Pido disculpas si alguien se siente herido con estas palabras, es sólo un criterio... y quise expresarlo al publicar este post cuyo relato pertenece a Ricardo Colombo, un buscador de la historia como yo, y sobre todo la de su familia... Gracias "PETU" por cederme tan gentilmente este trozo de historia de nuestro pueblo...
Tras abrir el viejo portón de rejas del cementerio de Santo Domingo por el camino central que conduce a la cruz, signo de la redención, a escasos 15 metros de la entrada, a mano izquierda se encuentra lo que nosotros llamamos un panteón. Pero para mí no es uno más porque en su sótano cerrado con ladrillos de canto bajo tierra se encuentra sepultada parte de mi historia, que con este relato pretendo rescatar del olvido.Y digo del olvido porque durante mucho tiempo ni siquiera los nombres de los que allí descansan, quedaron grabados en el mármol o en el bronce. Solo en la memoria ya cansina de algunos estos nombres han quedado impresos para que hoy los podamos recordar.
El panteón en cuestión pertenece a la Familia Sala, de quien narraré esta historia semejante a la de cualquier otra de mi pueblo natal de gringos inmigrantes.
Así como un día ellos dejaron la bella Italia para tomar nuevos rumbos, ahora nosotros volvemos a esos lugares para reconstruir a partir de fotos, viejos papeles y anécdotas una historia que no se puede encontrar en ningún manual.
Hace algunos años indagando acerca de mis ancestros, fui a investigar varios archivos parroquiales y, en el de Progreso encontré el acta de defunción de mi bisabuelo José Sala.
Este hombre del que ya nadie puede hablar porque de los que hoy viven nadie lo conoció, falleció el catorce de noviembre de 1914. Según contaban sus hijos aquel día lo aquejaba un fuerte dolor de estómago. Por lo que deciden trasladarlo en una chata tirada por caballos hacia la ciudad de Esperanza. Nunca llegan a destino porque fallece en el camino.
En el mismo acta ya amarillenta por el paso del tiempo quedo asentado que nació en Robbio, Italia. Robbio se encuentra al norte de ese país situado en la región de Lombardía, más precisamente en la provincia de Pavía.
El nombre de la región deriva de la palabra germánica Longobarda (barba larga). Quizás al mirar la foto de mi tatarabuelo Carlos Sala (padre de José) su rostro haga honor al nombre de la región.

En la actualidad esta localidad que marca los orígenes de la familia Sala cuenta con 6.063 habitantes.
José como lo dije era hijo de Carlos conocido en Santo Domingo por los antiguos pobladores con el sobrenombre de Palum. Fallecido el 23 de marzo de 1937 a la edad de 86 años.
Su esposa era Angela Torriani fallecida según su acta de sepultura eclesiástica el 17 de junio de 1912. Años por los cuales se edificó el panteón que inspiró esta historia.
Este matrimonio de Longobardos tuvo cinco hijos. José, Luis, Carolina, Rosa y María.
LA HISTORIA DE LA FAMILIA DE PETU CONTINUARÁ... en otras publicaciones, y sugiero seguirla porque es muy interesante.
GRACIAS A TODOS POR PASAR Y DEJAR SU HUELLA TAN IMPORTANTE PARA CONTINUAR TRABAJANDO EN ESTE ESPACIO!!!!











































