sábado, 19 de junio de 2010

UN PADRE DE CORAZÓN

Alguien me enseñó...
A ser una persona consciente del privilegio de la vida.
A intentar ser feliz, siendo yo misma conforme a mi vocación y a mis sueños.
A tener el coraje de ser libre para elegir mis caminos,
venciendo mis temores y asumiendo las consecuencias de mis actos.
A perdonarme mis errores, mis culpas y mis caídas.
A renacer cada día...


En cada festejo especial, en este caso el DÍA DEL PADRE, intento compartir una historia de vida ejemplar...

En esta ocasión elegí hablar de Don LUIS MARINONI... El PADRE DE CORAZÓN de mi madre. En la foto (traje claro) junto a Ricardo Nagel (yerno de corazón) en el Palomar de la ciudad de Santa Fe.


El y su esposa no pudieron concebir hijos y brindaron amor a sus ahijados: Adela Calcaterra, Gladys Arber, Piri Calcaterra y Clelia Garro.


Los cuidaron y cobijaron en su casa desde muy pequeños.

Ellos vivieron como hermanos durante la niñez y juventud, ayudando en las tareas diarias del campo.

Nunca les faltó el amor y un consejo cuando lo necesitaron. Cuando se hicieron adultos cada uno formó familia propia.


Hoy son personas mayores y en sus ojos se nota el brillo de emoción cuando hablan de sus padres de corazón...


A mi viejo que ya no está con nosotros el agradecimiento por lo que me enseñó y el inmenso amor que mantengo vivo en mí...
Al padre de mis hijos, al abuelo paterno, a mi hijo Alejandro (papá de Thiago), a mi cuñado Roberto, y a todos los papás biológicos y de corazón, el deseo de que pasen un ESPLÉNDIDO DÍA, rodeados del amor de sus seres queridos!

martes, 15 de junio de 2010

CRISTO DE LA HERMANDAD - EL DÍA DE LA BENDICIÓN

Nosotros, la gente de Santo Domingo... tan diferentes y tan parecidos entre todos; los que ponemos alma, corazón y vida por lo que amamos y creemos, los que renegamos de todo, los indiferentes...
Todos, todos... estuvimos presente.
Y es porque somos eso justamente... un crisol de creencias, emociones, pasiones, realidades,... que conviven día a día...



La información importante ha sido publicada en distintos medios, aquí les dejo el enlace del Diario "El Litoral", nota publicada por el Sr. César Benítez, para quienes deseen leer datos que perdurarán y formarán parte de nuestra historia...

En situaciones especiales:

* Las palabras nos caminan adentro, mientras nosotros caminamos. En nuestros ires y venires ellas se buscan, se encuentran, se juntan, y unidas crecen y se van convirtiendo en cuentos que quieren ser contados...

* Las imágenes movilizan sentimientos, proporcionan sensaciones, dan placer...

Para que disfruten como lo hicimos quienes estuvimos presente... les regalo el texto tan significativo que nos brindó María Teresa Dayer, junto a las fotos tomadas durante la tarde del domingo 13 de junio...

Esa tarde que nadie olvidará en Santo Domingo...

Amanece temprano en este tiempo bendito de otoño y en el cielo corren nubes serenas.

En el aire hay olor a fe y eucalipto.

Entre tantos árboles uno decidió que quien quisiera mirarlo debería levantar su vista al cielo y así poder encontrar entre sus hojas la majestuosidad de Dios.


Tal vez con ese deseo decidió ser el árbol mas fuerte y sano de La Atalaya.


Por eso sintió que su corazón se hundía de pena cuando fue elegido por un artesano y con la arremetida de sus armas cayó, sintiendo como el viento parecía tocar tambores de música triste.

Lo depositaron al abrigo de una iglesia y comenzaron a trabajar sobre su madera que lloraba viruta y savia.

De sus entrañas surgió la espalda de un inocente que había sido golpeado sin misericordia...

Apareció un rostro burlado, escupido, coronado de espinas...

Unas manos y pies traspasados por clavos oxidados.

Y ese cuerpo desgarrado, colgado sobre otro madero sigue entregado, sin quejarse, rogando a su Padre por la humanidad, para que su sangre que sigue derramándose nos dé una oportunidad de vida y paz eterna.

El árbol se dio cuenta que había sido convertido en cruz y agradeció sereno su destino...

Ser esa cruz que es el signo más frecuentemente repetido, pintado, esculpido, venerado, adorado. Esa cruz que es trono de gloria para un rey victorioso.

Pero sobre todo, esa cruz que es un dulce madero que soporta un dulce peso...la cruz entendida como promesa de salvación.

El artesano sigue tallando. Y en el centro de la cruz, que es en esencia
aquel árbol, un ser divino extiende sus brazos. Mana sangre de sus heridas, pero sonríe...

Sonríe mientras espera ser lluvia de vino y cosecha, de pan y bendiciones para cuando venga la primavera y para que Él, el Resucitado pueda arder en Santo Domingo para siempre...








Espero que, tanto palabras como imágenes, hayan transmitido aunque sea en una pequeña parte, lo que se vivió en la realidad...

GRACIAS POR PASAR... GRACIAS A TODOS LOS QUE DEJAN SU MENSAJE!!!

domingo, 13 de junio de 2010

TRASLADO Y ENTRONIZACIÓN DEL CRISTO DE LA HERMANDAD - SANTO DOMINGO

"Ni el frío, ni la tenue llovizna que humedecía los rostros emocionados, detuvieron la autoconvocatoria espontánea de los habitantes de Santo Domingo..."

VIERNES 11 DE JUNIO DE 2010

Toda la comunidad estaba expectante... esperaban el tañir de las campanas. Sabían que ése era el momento para reunirse y acompañar juntos al Cristo de la Hermandad hacia su emplazamiento definitivo...




Y así sucedió... Cuando sonaron las campanas a las 12:30 del día viernes, las calles se poblaron de personas que salían de sus casas, caminando, en bicicleta, en motocicleta, en autos... no importa cómo, pero necesitaban estar, observar, sentir...

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Con los rostros colmados de emoción, cada uno inmerso en su propia interiorización del suceso, con su creencia, a su manera... disfrutaba de aquel momento tan especial....

Qué pensamientos habrán rondado la mente de cada habitante en esos instantes... Es asombroso como cada gesto expresaba sentimientos...


Se conformó una caravana encabezada por el semirremolque que transportaba el CRISTO DE LA HERMANDAD, seguida por su creador el artesano SISSARA, y gran parte de la comunidad de Santo Domingo.

Con el corazón palpitante y sensaciones inexplicables, los peregrinos arribaron al predio donde se llevaría a cabo la entronación.
Allí se hallaba la grúa de gran dimensión que sería la encargada de elevar el Cristo.







Con respeto y en silencio, manteniendo la distancia indicada por conductores y colaboradores, cantidad de personas observaban cómo el maquinista, con su perfecto manejo, iba elevando al Cristo de la Hermandad.



Las nubes se abrían dando lugar a la luz del sol que aumentaba el brillo de una tarde inolvidable. El molesto y húmedo viento del noreste pasaba desapercibido por los espectadores.




El lugar, propiedad de la Hermana Marta Meier, ubicado a la margen de la entrada al pueblo, presentaba un panorama impactante cuando a la hora 15:00 aproximadamente se cumplía el objetivo: el Cristo era entronado irguiéndose altivo y coronando el esfuerzo de todos; artesano, colabores y público.

Estallaron aplausos impetuosos y corrieron lágrimas en muchos semblantes.





Era hora de volver a la realidad cotidiana... Lentamente cada uno emprendió el regreso a su casa con el alma estremecida... y seguro de mantener vivas por siempre las imágenes de la experiencia vivida...

El domingo sería la bendición... Otra jornada especial se avecinaba...

miércoles, 9 de junio de 2010

CRISTO GIGANTE TALLADO POR SISSARA - SANTO DOMINGO

"Desde la antigüedad, el ser humano ha tenido la necesidad de estar en contacto con la naturaleza, y es la talla en madera una de las formas de manifestarse reivindicando su valor y uso."


LUIS SISSARA... "Desde el corazón del artesano al corazón de la madera"

La comunidad de Santo Domingo palpita los preparativos de la entronización de un Cristo gigante que se emplazará en el acceso al pueblo.

La pieza que moldea el escultor Luis Sissara es una viga de un eucalipto colorado de 80 años tomado de una estancia histórica de Santo Domingo.


El arbol fue plantado en el año 1921 por Don José Hilbe, empleado en aquel entonces del propietario de "La Atalaya" Don Pedro Bernasconi.


Así comenzaba el corte del árbol hoy convertido ya en el CRISTO TALLADO

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Hugo Bidart, director de la Escuela Agrotécnica Nº 2047 de Santo Domingo, fue quien trajo a la localidad la idea de entronizar un Cristo gigante. Comunicó su pensamiento a personas de las iglesias locales y luego comenzó la concreción de la iniciativa. Inmediatamente convocó al artista que se haría cargo de la obra.



Luis Sissara, es un escultor chileno, radicado desde hace 30 años en Argentina (Mendoza). Esta obra que está a punto de plasmar en Santo Domingo, es el Cristo número 37 -el anterior correspondió a Baradero, provincia de Buenos Aires- que forma parte de lo que él denomina “la cadena de hermandad de los pueblos hasta las Islas Malvinas", que sería el broche final de esta misión.



Desde su llegada, Luis Sissara, artesano de la madera se convirtió en la atracción de la población. En una carpa de media sombra detrás de la iglesia Santo Domingo de Guzmán, el escultor chileno (aclara que Argentina es su patria amada,) trabajó con su motosierra moldeando con llamativa facilidad la figura de Cristo crucificado.




Durante todo este tiempo, numerosas personas de Santo Domingo y localidades y ciudades cercanas, lo visitaron en su improvisado “atellier”. La admiración fue ganando terreno de manera cotidiana.






La obra está ya terminada y preparada para ser emplazada. En la mente del escultor de 50 años se avizoran las imágenes de la próxima entronización, hecho que describe como "magnífico” porque se parte en peregrinación junto con la imagen a entronizar “y ese momento es el más importante porque un pueblo saluda a los demás que están allí presentes, todos juntos”.





El día del emplazamiento se prevé para el viernes 11 de junio.

El domingo 13 de junio se realizará una Peregrinación desde la Iglesia hasta el lugar para la Bendición del Cristo.





Toda la comunidad de Santo Domingo y las de localidades vecinas están invitadas a compartir tan emotivo evento.

"Una fe grande y poderosa deja huellas indelebles de nuestro paso por esta vida"

(Información escrita desarrollada con apoyo del artículo de C. Benítez, El Litoral, Santa Fe)